lunes 26 de mayo de 2008

Cededme una ventana

Cededme una ventana,
que mi cama niega
el sol.
Escuchad, escondidos,
mi respiración agitada,
sorpresa la vuestra ante la soledad de quien respira y reposa.
No pasaréis
aun mostrando la mano
por debajo de mi
puerta. Puerta cerrada,
ninguna ventana.
Los ojos mienten, el hedor
impone Bajo las sábanas
el suelo grita tumbado.
Aun a solas, solo
amanece el olor a sangre
más allá de mi ventana.

1 comentarios:

Carlota dijo...

Alejandro ¡te convertiste de pronto en una máquina de escribir!




:)




PD: si trabajas este verano en el Sant Vicenç, verás a mi hermano Xavi. ;)